8 de septiembre de 2016

Esencia



















Diste vueltas
una y otra vez.
Algo en vos está quebrado,
mutilado,
agonizando.
Construiste un circo
con apariencias,
espejos de colores,
veneno.
Te quedaste sin aire.
Te cansaste de fingir,
de poner energía ahí afuera,
de esperar lo que no ocurrirá.
Todo va cayendo
incluso
tu cuidada vestidura,
tus creencias,
tu máscara de papel cometa.
No hay nada ahí.
No hay nada, ya ves.
Llegaste a lo vacío
y es letal
el sonido de la verdad.
Pero no hay nada más puro
y valió la pena.
Ahora
unos cuantos pájaros
atraviesan el frío,
se demoran en tu boca
y te es dado sonreir.
Se abre la compuerta,
te estás esperando
te estás recibiendo
te estás encontrando.
Es todo lo que hay,
ya ves.








El niño mitad ave me dibuja. Soy yo quien lo traiciona quien lo sacude y lo espanta quien lo abandona lejos. Del libro Curuzú /...