31 de julio de 2015

La Casa

























                                      a Carlos e Imelda 

Nos mirábamos.
No sabíamos donde guardar
las imágenes,
el viento hundido
en cada pequeña cosa,
en el reloj,
en los retratos.
No sabíamos
dónde guardar el viento,
el que bailaba en la puerta
que da a nuestro jardín.
Ahora abrimos un umbral entre las horas,
entre las flores que nos miran
como si quisieran decirnos algo.
Ahora abrimos un túnel,
un nuevo túnel
hacia nosotros mismos.
Tal vez tenga que ser así.
Tal vez haya que cambiar
de tanto en tanto
una cosa por otra,
ir y venir en el espacio,
moverse por el espacio
o reinventar este juego de vivir.
Tal vez tenga que ser así,
tal vez sea bendito
poder cambiar,
poder ir y venir
recordando
o probando ser otros.
Tal vez de nada sirva una casa
si ya no puede llenarse de pájaros
si ya no puede llenarse de sol.
Tal vez sea demasiado el peso,
demasiado el silencio quieto,
tal vez haya
demasiadas habitaciones vacías.
Tal vez tenga que ser así
y sea bendito cambiar,
ir y venir
jugándole esta carrera al tiempo,
esta carrera a la simple muerte
a la simple y tan simple
muerte,
que pretende llevarnos en un descuido.
Tal vez sea bendito
reacomodar los relojes
reacomodar los muebles y el tiempo
en un nuevo espacio
o inventar nuevos pájaros
en un nuevo jardín.
Tal vez nada se pierda.
Nada.
Sólo golpea adentro
una campana de fuego
que nos recuerda que estamos vivos,
sólo una lanza con luz
que nos dice: vamos, vamos
hay que seguir.
Tal vez sea importante
de tanto en tanto
reacomodar los muebles
las plantas
el corazón,
para volver a dar
un beso de luz
a cada uno de los que amamos,
tal vez sea importante
recordar
que aunque cambiemos de puertas y ventanas
de traje y de zapatos
y de palabras con las que nombrarnos,
tal vez sea importante recordar
que hay algo dentro que perdura,
algo que tiembla dentro
como un milagro,
como un frágil milagro.
Es esta vida,
es esta palabra que insiste,
besando nuestros huesos,
es esta vida que golpea
y tañe su campana de fuego
su campana insistente.
Es esta vida la que nos reclama,
es este
recordarnos el amor,
más allá de todo espacio,
más allá de las puertas las tazas
el diario los relojes
las plantas las paredes,
más allá de las paredes de nuestra casa
y de nosotros mismos,
más allá
está esta vida,
que nos invita ahora
a bailar
a cambiar
a reinventar
un cielo y un jardín
donde volver
a acomodar el corazón.




Fotografía / Poesía por Cande Rivero
Modelo: Rocío Rivero



. . ...............

























No le creas a un poeta.
Es sólo un loco
casi pájaro
que no puede detener su sueño.


FOTOGRAFÍA / POESÍA por Cande RIVERO
Modelo: Lucía García


27 de julio de 2015

Continuidad















Podemos extinguir el tiempo?
subir una escalera
atravesar un bosque
dar vuelta las páginas de un libro,
sin pretender
ir de una cosa a otra?
sin ir de escalón en escalón
de árbol en árbol
de poema en poema?
Puedo cruzar tu nombre
sin mirar
uno a uno
tus otros nombres,
sin mirar el camino?

Poesía / Fotografía: Candelaria Rivero

13 de julio de 2015

pASos

POEMA INCLUÍDO EN "EL LIBRO QUE PEDÍA NACER" Año 2015

Doy un paso
entre vos y la nada
y todo se parece
a un día nublado
a hilos de una misma cosa indescifrable
a una serpiente de agua
que se enrosca en tu cuello
en mi cuello.
Doy un paso
y a veces entrás o salís
desde la nada hacia la nada
desde las nubes hacia las nubes.
A veces sos
más esto o
más aquello.
A veces
vos la nada y yo
estamos demasiado distraídos
como para entender los límites
como para ver más allá
de lo que somos
y a la vez
seguir respirando
seguir comiendo una manzana
mientras bombardean
palestina
o nuestros corazones
con armas o palabras.
Doy un paso
y a veces
llego a vos,
entonces entiendo que no hay nada ahí,
que lo vacío y lo completo
son ilusiones,
que mientras creo haber llegado
vos ya estás lejos,
comiendo tu manzana en un rincón del mundo.
Entonces entiendo
que para llegar yo misma
hasta mí misma
tal vez deba antes
dejarme atravesar por otro,
aunque a veces no entienda,
aunque todo el dolor del otro
parezca mi dolor.
Tal vez deba antes
dejarme interrumpir por otro
estaquearme
bombardearme
y aturdirme por otro,
o dejarme invadir o llenar,
o celebrar dentro de mi cuerpo
una fiesta que no es mía.
Tal vez sólo así
tal vez sólo después,
logre quedarme lejos.
Tal vez sólo así pueda dar un paso
para quedarme
donde me corresponde.


5 de julio de 2015

Dar















Si muere dentro,
no sirve,
no importa,
no tiene sentido.
Dar es también
darse a uno mismo
todo lo que nos haga falta
o sólo mirar
con detenimiento
cada árbol
cada nube
cada piedra
¿ qué es lo que nos falta?
¿ qué es lo que no puede darse
salir
alejarse de nosotros para vivir en otro?
Si recuerdo cada día
que la muerte puede encontrarme con tanto dentro...
entonces cierro los ojos y agradezco
entonces beso el aire y las flores
y los ojos tristes de los otros,
entonces amo
y que si la muerte ocurre
me encuentre cantando
o sonriendo
o yendo hacia alguien en el silencio
o yendo ahora hacia vos
con mis palabras,
ahora tus palabras.

Foto y poesía: nuestras


El niño mitad ave me dibuja. Soy yo quien lo traiciona quien lo sacude y lo espanta quien lo abandona lejos. Del libro Curuzú /...