Cascarita que nos separa.




















La pequeña frontera
la línea roja
el arroyo que no cesa
es llamado mente.
A partir de ella
gracias a ella
nos separamos de las cosas
de los seres
incluso
nos separa de la propia vida.
Es un modelo a pequeña escala
de las otras separaciones
de las que dictan
que hay un borde que dice
hasta acá mi país
de acá para allá tus vacas
de acá para acá mis hijos
mi encierro
mi soledad.
Todo comienza en la mente
y de ahí se deriva y multiplica
en separación
y más separación.
La mente quiere un nombre
un territorio
una bandera.
La mente dice
sin nombre
sin territorio
sin bandera
no sos
no tenés identidad
no tenés personalidad.
La pequeña mente
con la que convivimos
o lidiamos
es el lugar donde ocurre
el proceso de separación,
el germen de la guerra.
Si hago silencio
todo cae.
De repente tengo árboles
fundidos en mi piel
y mis ojos se van con el río.
Si hago silencio
te siento flotando dentro de mí.
A vos, seas quien seas
estés donde estés,
vivas donde vivas,
sueñes lo que sueñes.
Andamos juntos
aunque lo olvidemos,
aunque debamos volver urgente a la niñez
a reaprender el amor
y traerlo hasta acá

a vivir con nosotros.


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